miércoles, 5 de diciembre de 2012

Toma de contacto.

El domingo, él y su hermano vinieron a Torrejón. Iban a pasar el día aquí, asi que íbamos a salir a comer al corredor y luego pasar tiempo por ahí. Ese día fue el primero en que empezamos a dar poco a poco a conocer nuestra relación.

Aparentemente todo iba bien. Era el primer día que íbamos a vernos desde que cenamos en su casa y aun estaba un poco tímida sobre cómo actuar con él cuando le viese. No le dí un beso al verle. Ni tampoco cuando fuimos a comer, aunque el me cogía de la mano por debajo de la mesa. Después caminamos por el corredor, y ahí, en un momento fugaz, él me beso.

Le presenté a mis padres como los amigos de Toledo. Aún era demasiado pronto para decir mi novio. Pero bueno, tomó una toma de contacto como los de Toledo y poco a poco sus visitar fueron haciéndose cada vez más frecuentes.

Aquel día, por la noche, cuando aún no me había terminado de creer lo feliz que era algo inesperado pasó. Pero esa ya es otra historia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario