lunes, 12 de noviembre de 2012

El momento.

Bueno, el día siguiente al comienzo fue la reunión grande de jóvenes y mucha gente vendría. Muchos amigos y entre ellos un amigo especial con el que había estado hablando para vernos allí. Tenía mucha conexión con él y nos llevábamos genial. Cuando llegó le abracé y estuvimos casi todo el día juntos, pero bien digo, casi.

Después de comer, estuvimos sentados al lado del campo de fútbol, hablando. Todo muy normal la verdad, y después de eso, cuando volvíamos a Las Nieves, fue cuando fortuitamente me encontré a Bogdan en la cola de los baños, estuvimos hablando. Después, nos sentamos en las escaleras del chalet y se ofreció a llevarme en coche a la reunión de por la tarde, y yo obviamente acepté, y eso que aún no había ni conexión ni flores.

Me fui con él en el coche, además con asiento reservado de copiloto. Ese era mi sitio. Justo ahí, y él así lo quería. Cuando llegamos a la reunión, nos volvimos a separar y cada cual se sentó por su lado, pero de regreso a Las Nieves me volví a ir con el y con mi moquete. Al llegar a la casa, cogimos algo de cena y mi moco y yo fuimos a jugar al póker. Al rato de estar en la mesa, Bogdan vino y se sentó a mi lado. Ahí, me di cuenta en parte que teníamos una conexión especial, aunque bueno, tampoco le di muchísima importancia. Al finalizar la partida el desapareció por su lado y yo por el mio hasta que se habló de ir al Valle. Volvió a ofrecerse a llevarme así que me volví a ir con él. Por el camino me hizo una pequeña ruta por Toledo, por el casco antiguo y encima iba haciendo ruedas. Nunca se me olvidará que nos paró la policía y me empecé a reír un montón.

Al llegar al Valle, nos bajamos del coche  y estuvimos allí entre haciendo el tonto con la gente y haciéndonos fotos y disfrutando del paisaje y hablando. Me senté en un banco y él se sentó conmigo y estuvimos hablando bastante mientras se comía mis chuches, jejeje. En ese banco, la conversación fluía entre miradas de complicidad. 

Sí, sin duda, en ese preciso momento, algo se encendió entre nosotros.

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