domingo, 18 de noviembre de 2012

La cena.

Aquel viernes me levante con una muy extraña mezcla de sentimientos. Por un lado, había mucha felicidad e incluso alivio, pero por otro lado, había algo de tristeza entremezclada con una tremenda ilusión. 
El plan de ir a cenar a su casa marchaba.
Aquella tarde había ido a ver si me salía plaza en el sorteo de la escuela oficial de idiomas, pero ni flores de colores, así que me volví a casa y sólo me dio tiempo a pintarme las uñas y salir de casa, puesto que habíamos quedado en las chicas llevábamos las bebidas y los chicos ponían su casa y la cena.

Cuando llegamos a su casa, mis nervios se palpaban en el ambiente y las miradas entre nosotros era algo que se podía respirar. Bogdan ya me había dejado muy claro que no quería una novia fugaz, sino algo de verdad, algo sobre lo que poder planear el día de mañana. Creo que a decir verdad, no creíamos que esa noche fuese a pasar mucho, y menos porque hacía apenas un día que lo había dejado con mi novio, y yo al menos no sabía si estaba bien empezar algo con alguien así, apenas sin esperar nada, pero tampoco era una idea que descartase de mi cabeza.

Esa noche casi no hablé, estaba demasiado nerviosa. Creo que casi no hice nada, ni respiré.... Estaba todo el tiempo demasiado nerviosa. Cenamos, pusimos música, bailamos, pero apenas estábamos juntos, estábamos ahí, que ya era bastante... No sabía que más podía esperar de esa noche la verdad.

Creo que en parte, los nervios hacen que muchos de los recuerdos de aquella noche sean un poco difusos, pero recuerdo bien el momento en que nos sentamos juntos en el sofá y nos dimos nuestro primer beso. Aquel preciso instante en el tiempo se paró y mi corazón supo que eras tú esa persona a la que quería besar por siempre.

Volvimos a casa comentando lo feliz que me sentía en esos momentos y que no podía dejarte escapar, y por el camino me escribiste un sms diciéndome lo feliz que eras. Todo había salido a la perfección. 

El día de aquella cena, y sobre todo la madrugada, marcó el principio de nuestra preciosa historia de amor. La noche del 30/09/2011 al 01/10/2011 cambió mi vida para siempre  y a día de hoy, por siempre y para siempre estaré agradecida por haber vivido aquel día.

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